Al principio y al final del amor, produce turbación a los enamorados encontrarse solos.
El amor es ciego y los enamorados no pueden ver las mil tonterías que hacen.
Todo el que ha estado enamorado sabe que la pasión es más fuerte y el apetito más débil durante la ausencia del ser amado, y que con su presencia ocurre al contrario.
Estar enamorados es palpitar el mismo corazón y sentir que nunca más estaremos solos, es ser dos en uno.
No hay nada peor que enamorarse de alguien, se sufre más de lo que se goza y hasta en los momentos de gozo ni siquiera basta con miles de besos y abrazos para satisfacer ese amor.
Cuando un joven se enamora es hermoso, cuando un viejo se enamora puede ser fatal.